Vestigios de calicanto

A mediados del siglo XVII la orden jesuita tuvo una fuerte presencia en  lo que hoy se denomina Valle de Paravachasca. Las sorprendentes  obras hidráulicas que construyeron,  fueron realizadas en paredones de piedras  tamaños desiguales unidas por una argamasa de arena y cal.La hornilla, donde se producía la cal, aún se conserva en el medio del tupido monte,y los paredones siguen conteniendo el agua en forma de pequeños embalses. Una producción FC y CE. Noviembre 2016

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